Para Carol.
Ella estaba sola, el como cada noche ponía música para los solitarios que visitaban su nido.
Si, el era un buen pájaro y ella lo sabia.
Lo miraba fijamente y lo tenía desconcertado. No sabia nada de ella, solo que a veces venia sola y se sentaba en la barra a beberse una copa de Moet.
Ella sabía todo de el y no apartaba la mirada.
Desesperado puso Wicked game de Chris Isaak y salió de la barra para ponerse a su lado.
¿Nos conocemos? Le susurró al oído apartándole delicadamente un mechón de pelo.
No, -contesto ella.
La sexy melodía, la tenue luz y la sensualidad que ella emanaba lo hizo lanzarse al vacío y la besó.
Ella no se apartó, pero se quedó fría.
¿De verdad me has olvidado?
El se quedo sin saber que decir.
Ella lo miró, sonrió y se fue. Dejando tras de si una estela de perfume misterioso, una copa y una nota...
Fin
Sara Soler López
Me he quedado con ganas de más!!!
ResponderEliminarEsa es la idea!
EliminarUn relato breve, envolvente y con un aire de misterio romántico. La tensión entre los protagonistas está muy bien lograda, y el final, con la nota y el perfume, deja una sensación de intriga y melancolía.
ResponderEliminarEste relato es muy embriagador y sensual, sientes que detrás tiene que haber una buena historia. Espero con muchas ganas más.
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